El proceso de Topimods combina levantamientos con estación total, vuelos de mapeo y revisión de curvas de nivel antes de proponer cualquier modificación estructural. Cada etapa queda documentada para que el equipo de obra sepa qué esperar y cuándo.
Cronología de trabajo en campo
Cada etapa responde a una decisión concreta: qué se mide, con qué tolerancia y qué se ajusta antes de mover tierra. El orden no es decorativo, evita retrabajos cuando aparecen capas duras o drenajes imprevistos.
Semana 1 a 2. Instalamos bases de control geodésico en el perímetro y verificamos mojones existentes del SGM. Definimos la precisión horizontal y vertical según la cota del parque logístico. Sin esta red, cualquier curva de nivel posterior pierde sentido.
Semana 3. Cubrimos el terreno árido con pasadas de dron a 90 metros y sensor LiDAR para atravesar vegetación rala y polvo. Obtenemos una nube de puntos clasificada y un modelo digital del terreno con error vertical menor a 3 cm. Es la base para detectar microcuencas y zonas de relleno antiguo.
Semana 4 a 5. Recorremos los puntos críticos que el dron no resuelve: bordes de cárcavas, taludes inestables y áreas donde el suelo cambia de textura. Medimos con estación total y nivel óptico. Cada punto se contrasta contra el modelo LiDAR y se corrige la malla.
Semana 6 a 7. Sobre el terreno verificado, diseñamos terrazas de nivelación, cuñas de relleno y canales de desvío. Calculamos volúmenes de corte y relleno por celda de 5 metros. El entregable es un plano de modificación topográfica con cotas rojas y secciones cada 20 metros.
Semana 8. Consolidamos el informe final: planos de curvas de nivel modificadas, perfiles de drenaje, memoria de cálculo de movimientos de tierra y recomendaciones para cimentaciones. Incluye un registro fotográfico georreferenciado y los archivos DWG y GeoPDF para el equipo de obra.
Semanas 9 a 12. Durante la ejecución, hacemos replanteo de ejes y verificamos cotas cada vez que la maquinaria avanza un sector. Controlamos que el relleno se compacte por capas de 30 cm y que las pendientes finales coincidan con el proyecto. Emitimos un certificado de conformidad topográfica al cierre.
Procedimiento de trabajo
Relevamos el terreno con estación total y drones de mapeo para obtener curvas de nivel con precisión centimétrica.
Estudiamos la composición del suelo y su capacidad portante para detectar zonas de riesgo antes de cualquier movimiento de tierra.
Generamos un modelo digital del terreno que integra los datos topográficos y geotécnicos para simular escenarios de nivelación.
Planificamos terrazas, muros de contención y sistemas de drenaje adaptados a las condiciones específicas del terreno árido.
Acompañamos los movimientos de tierra con controles topográficos periódicos para verificar que la obra se ajuste al proyecto.
Documentamos el estado final del terreno y establecemos puntos de control para el seguimiento posterior de asentamientos.